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¿Qué le vamos a hacer? La resignación mexicana


No imaginaba esta postura que, al parecer, no solo comparte el hombre que conocí hoy, sino muchas personas más.


Iba en un taxi rumbo a casa cuando surgió una de esas conversaciones que a veces se sienten incómodas: la política. No porque el tema lo sea, sino porque, en un México tan polarizado, es difícil opinar sin que aparezca el descontento o la discusión.


El señor comenzó a hablar de lo caro que está todo, del gobierno, de la gente, de cómo nada cambia. Uno de esos diálogos donde todos tenemos algo que decir, pero nadie quiere decirlo por completo. Entre risas y bromas sobre el futbol, de pronto soltó una frase que me quedó dando vueltas:
“Así vivimos los mexicanos, ¿verdad? Vivimos bajo el ‘¿qué le vamos a hacer?’, si así nos tocó vivir.”

Seguí escuchando en silencio mientras el camino avanzaba y la ciudad se movía afuera de la ventana. Pero esa idea no se me quitaba de la cabeza. ¿De verdad no podemos hacer nada? ¿Ya nos jodimos porque “así nos tocó vivir”?

Y pensé que, quizá, esa misma resignación la repetimos en otras cosas: en las relaciones, en la familia, en el trabajo, en los sueños que dejamos a medias. Damos por sentado que las cosas son como son, sin darnos cuenta de que, muchas veces, solo nos falta preguntarnos si realmente tienen que ser así.

Tal vez cada quien deba encontrarse con su propia respuesta, pero ojalá esa respuesta no sea la de siempre.

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