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La ética no cambia de sexenio


En los debates actuales sobre política y justicia, es común encontrar reacciones que buscan desviar el foco de los cuestionamientos presentes apelando a los errores del pasado. Frases como “¿y dónde estaban cuando gobernaba tal?” o “¿por qué no hablaste cuando se hizo esto otro?” se repiten con frecuencia, como si la omisión anterior de una crítica anulara la validez de señalar lo que está mal hoy.
Este tipo de respuestas, más que aportar al diálogo, revelan una lógica preocupante: la de asumir que los errores pasados justifican los presentes. Pero la falta de crítica en su momento no convierte en aceptable lo que hoy claramente debe ser cuestionado. La justicia y la ética no están sujetas al calendario ni al silencio de los demás, sino al valor intrínseco de los actos.



Es necesario entender que se puede y se debe señalar aquello que está mal, sin importar cuándo o por quién fue cometido. La responsabilidad ciudadana no comienza ni termina con un sexenio. Y el hecho de que antes no se haya alzado la voz – por miedo, ignorancia o indiferencia – no debe ser argumento para permanecer callados ahora. Lo que exige revisión, transparencia y verdad debe atenderse sin excusas ni desvíos.

Cambiar la conversación hacia los errores de gobiernos anteriores no resuelve los desafíos actuales. Al contrario, los oculta. Y en esa distracción se pierde lo esencial: el deber constante de actuar con conciencia, exigir cuentas, y construir una cultura crítica que no se base en lealtades ciegas, sino en principios sólidos.

En ese sentido, resulta pertinente recordar una frase atribuida a San Agustín de Hipona, que sintetiza con claridad el espíritu de esta reflexión: “Lo correcto es correcto aunque nadie lo haga; lo incorrecto es incorrecto incluso si todos lo hacen.”

Esta verdad ética no caduca con el tiempo ni se relativiza con el contexto. Invita a la coherencia, a la integridad y, sobre todo, a no confundir el silencio del pasado con una excusa para el silencio del presente.

Archivo junio 2025.
Reubicado desde mi perfil para fines de archivo.

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